arte/diseño/fotografía

Editorial en Coolture Magazine

Con la llegada del Otoño empiezan a salir a la luz, los trabajos fotográficos que he estado haciendo en verano, y cuyo making off hemos podido ver en post anteriores.

El primero de ellos ha sido la sesión que hicimos en Agosto con Dafrosa Ethola, una serie de beauties que nos muestran, la gran belleza de esta exótica modelo.

Las fotografías se han publicado en el número de Octubre de la revista Coolture Magazine (http://coolturemag.com), incluida la foto de portada. Son unas fotos hechas para el deleite, sin más explicación, ni intención, así que disfrutarlas….

 

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Desde aquí sólo me queda agradecer al fantástico quilo, sin el cual, la sesión no hubiera sido posible.

Fotografía de bodegón

Tras casi un año dedicando mis esfuerzos a la fotografía de personas, sentía la necesidad de encontrarme a solas frente al objeto a fotografiar, pudiendo disfrutar del mero hecho ver la luz, focalizando toda mi atención en la iluminación, la composición y la fotografía. Por todo ello, el lunes pasado volví a reencontrarme con la fotografía de bodegón.

La fotografía de personas es una de mis grandes pasiones, pero todo pasa muy rápido, para organizar una sesión hay que invertir mucho esfuerzo, coordinar a muchas personas, y tener en cuenta un montón de factores. En cambio la fotografía de bodegón es mucho más sencilla e intimista, no es necesario una gran preparación (al menos no en este caso),  y te proporciona tiempo para la reflexión y la experimentación, te encuentras frente a un objeto, que no tiene problemas en estar horas posando, no le importa que te cueste o te quedes mirando como un pasmarote, ni que quieras experimentar, y además te presenta retos, que te hacen entender mejor el funcionamiento de la luz.

Tras una larga meditación, sobre con que objeto romper el hielo, me decidí por la lámpara de mesa que ilumina mi salón. Esta lámpara técnicamente es un objeto especial, ya que la superficie es reflectante, y además la pantalla tiene unos huecos que simulan unas ramas, que puede dar bastante juego. Además añadí otra dificultad, (para no aburrirme), tenía que hacer una foto diferente a lo que había hecho hasta ahora, que no se si es porque lo he visto muchas veces, pero me parece que va todo en la misma línea, aunque claro está tampoco quiero perder mi esencia… Tras unos días de meditación, el domingo a la noche por fin lo vi claro, mi inspiración sería el bosque. y la lampará seria como un árbol, que levanta imponente en medio del claroscuro producido por los arboles circundantes.

Tras analizar bien la calidad del material, y las necesidades expresivas que requería la foto, me decidí por una iluminación trasera, que silueteará la lampara, y la bombilla encendida, haría el resto del trabajo.

Por una cuestión técnica, tuve que hacer otro disparo para el fondo, que lo iluminé con una luz baja, con un filtro cálido, desde atrás. Este junto con la pantalla será mi bosque.

Y tras juntar todas las imágenes y con menos retoque del esperado…..este es el resultado:

Espero que os haya gustado, a mi desde luego me encanto la experiencia, y volveré a repetirla….os mantendré informados.

FotoArte 2012, la fotografía de concurso

Trás varios años a un lado del juego, este año y gracias a FotoArte 2012, he tenido la oportunidad de cambiarme de bando. La ocasión merecía todos mis nervios y atención, ya que iba a formar parte del jurado de este tradicional concurso Gasteiztarra, cuyo tema, el ARTE, tanto me gusta, por las posibilidades de libertad creadora que permite.

Hace unos años tuve la gran suerte de quedar 3º premio, en este mismo concurso y eso hacía también que mi responsabilidad como jurado fuera mayor, por una cuestión de “Karma”, me imagino, había que poner más atención para elegir correctamente, a las personas a las que se les iba a dar esa alegría.

La selección de las fotografías se realiza en dos fases, en la primera, tras un visitando digital se elige a los 30 finalistas, y en la segunda, con las fotos ya en papel, a los 5 finalistas. Este sistema, aunque está pensado para los participantes, resulta muy interesante, porque te permite meditar sobre las fotos, y no eliges en caliente.

El día del visitando fue el 13 de Junio de 2012, y allí me presenté yo con toda mi ilusión, esperando encontrarme allí, que se yo, la mejor FOTOGRAFÍA de la historia, dispuesta a ser ganadora, y claro, como era de esperar, la desilusión llego muy pronto.

En lugar de eso encontré una colección de fotografías efectistas, con temas recurrentes, repetidas hasta la saciedad y sin ningún tipo de géneo, más que el trabajo que podían presentar detrás. La elección por tanto no muy fue difícil, seleccionamos con casi unanimidad, lo más correcto, las que se ceñían al tema, las que eran técnicamente correctas, y decían algo, por poco que fuera, el problema ya lo tendríamos después al elegir al justo ganador.

Trás sembrar la alegría en unos pocos, y tristeza en otros muchos. Yo comencé mi peculiar penitencia.

Las fotos visionadas venían a mi cabeza, y la ilusión, o esperanza volvió a embargarme, demasiado tarde, dicho sea, ya que era por una de las fotos no seleccionadas, que nos hizo dudar un huevo, y que hoy, ya en frío, diré que tal vez era la justa ganadora.

Mis reflexiones fueron más allá de la añoranza, haciéndome pensar, también sobre la idea del azar, o la suerte. A veces, algo que pasa desapercibido, consigue colocarse en la final, por circunstancias ajenas a su propio valor, y ya en ella, incluso puja por ganar, ¡curiosa casualidad!

Otro de mis frentes abiertos, era el título de las obras. Es algo que como fotógrafa nunca me ha gustado, hay ocasiones en las que las fotografías, o series, no tienen título, porque este no tiene nada que aportar, pero en cambio, siempre te lo exigen para cualquier cosa. El colmo de este echo es que apenas se repara en él. Cuando estás visionando las 200 fotografías, no hay tiempo de leer el título, las imágenes deben hablar por si mismas, y si reparas en el título, esperando te explique la foto, mal tema. Si que es cierto, que, a veces es esclarecedor, pero visto el poco caso que se le hace, nunca debería ser obligatorio.

Mientras estas ideas, y otras muchas rondaban mi cabeza, llegó el día de elegir a los ganadores. La decisión ya no era tan difícil, al ir con otro chip, mi mente se liberó, y además resulto bastante fácil ponerse recuerdo. Las fotos ganadoras, son simplemente fotos, bonitas, efectistas, en definitiva lo que se debe esperar de un concurso. Me quede con las ganas de poder premiar algo ejemplar, nuevo, diferente, con fuerza por si mismo, que me hubiera dado ganas de coger y poner en mi casa, y no dejar de mirarlo. Pero eso sólo es una utopía, los concursos, aunque versen sobre arte, los mueve el dinero, lo que se “lleva” o “gusta”, y las ansias de ganar, por esto, se vende todo, incluso a la creación. La visión de cada uno se sacrifica, olvidamos nuestros principios por hacer lo que creemos que va a gustar, a un grupo de personas que realmente les da igual, dejando al Arte sin aire y llevándolo a su muerte en vida.

Ya lo reivindique una vez en este concurso, con la obra La Muerte del Arte, que puede ser que no entedieran, porque no leyeron el título. Y lo hago ahora de nuevo desde el otro lado del campo, un arte vivo, un arte sano, es el que sale de cada uno, el que defiendes porque te a salido de dentro, crees en el aunque no sea comercial, y tenga pocas posibilidades de ganar. Mientras los fotógrafos no comencemos a crear, y dejemos atrás lo fácil y seguro, el arte estará muerto, será una repetición de lo que hay, vueltas y más vueltas sobre un mismo tema. Yo desesperadamente confío, en que queda mucho por crear, muchos caminos por conquistar y a muchos autores que dejar atrás. Liberémonos de esa necesidad de ganar, de gustar, y seamos simplemente nosotros, tenemos el dón de poder expresarnos visualmente, ¡vamos a aprovecharlo!, es en este punto en el que aparecerá el géneo creador, que es lo que mueve y da sentido al arte.

Como la esperanza es lo último que se pierde, espero impaciente a la edición de 2013 para deleitarme con LA FOTOGRAFÍA, y sino siempre me quedará pensar, que la culpa es del jurado, ¡que no sabe elegir bien!.

Como para esto todavía queda un año, ir pensando en vuestras fotografías, queda todo un año, y toda la vida, para encontrar vuestro camino, mientras tanto os dejo con las fotografías ganadoras, esperando también que dejéis vuestra opinión:

http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?aplicacion=wb021&tabla=contenido&idioma=es&uid=u3df4a3c6_13802fa9c1b__7fda

Como colofón a este post, he de decir, que es una pena, que no haya ganado ninguna mujer, “me da mucha rabia”.